Jaime Fiorito reflexiona sobre el cambio cultural de Ibiza
El hijo de Alfredo Fiorito repasa el legado del balearic beat, los cincuenta años de Amnesia y la tensión entre libertad y comercialización.

Jaime Fiorito creció dentro de la historia musical de Ibiza. Su padre, Alfredo Fiorito, llegó desde Argentina en 1976, debutó en Amnesia en 1983 y comenzó al año siguiente una residencia considerada decisiva para el nacimiento del balearic beat y la posterior expansión del acid house en el Reino Unido.
En 2026 coinciden el cincuenta aniversario de Amnesia y las cinco décadas desde la llegada de Alfredo a la isla. Jaime recuerda una infancia entre camerinos, oficinas y largas noches de club, antes de iniciar su propia carrera como DJ y desarrollar proyectos que buscan conservar espacios de identidad balear.
Su lectura del presente evita una nostalgia simple. Ibiza se ha vuelto más comercial, acelerada y condicionada por la publicidad y las redes sociales. Al mismo tiempo, siguen apareciendo pequeños bares, restaurantes, promotores y artistas que buscan conexiones más profundas con la música y el territorio.
Para Jaime, el valor del legado de Alfredo no reside en un género cerrado ni en una velocidad concreta. Está en la libertad de mezclar música, eliminar jerarquías y permitir que desconocidos compartan una experiencia emocional. Esa idea continúa siendo una alternativa frente a una noche diseñada principalmente para ser fotografiada y exhibida.
Su consejo para los clubbers actuales es sencillo: guardar el teléfono, hablar con alguien desconocido y dejarse llevar por la pista. Clubbase elaboró esta síntesis a partir de la entrevista de Megan Townsend para Mixmag. La conversación completa y sus créditos están disponibles en la fuente enlazada.